INNOVACIÓN
CÓMO RECUPERAR A LOS HOSPITALES MEXICANOS DE DOS DÉCADAS DE ATRASO ADMINISTRATIVO
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Marco Solís
General Director
Parannus Consulting Services
Si bien Albert Einstein no dijo aquello de “La locura es hacer lo mismo una y otra vez, esperando resultados diferentes”, la idea es aplicable a la Administración de muchos hospitales. Con Lean Healthcare, el consultor Marco Solís propone un abordaje más “ingenieril”, que aporta una mirada estratégica al asunto y una actualización de las mejores prácticas.
Nacido en el occidente de México, hace casi 54 años, Marco Francisco Solís Salazar se define como “clásico”, no “vintage”. Curiosamente proviene de una familia donde abundaban los médicos, abogados y profesores, pero no había ingenieros. Recibido como Ingeniero en Electrónica en ITESO (una universidad jesuita en su Guadalajara natal) en 1994, cuando todavía la industria electrónica en esa región no era lo fuerte que es hoy, luego fue reclutado por Sony. Desde el área de Revisión de Diseño, comienza a meterse en el desarrollo de los proveedores. “Me toca involucrarme en el mundo de la Calidad, auditando los procesos de los diferentes proveedores de los componentes electrónicos y mecánicos, partes de todo tipo”, recuerda.
Dos años y medio después, pasa a formar parte de la división de productos médicos electrónicos de Kodak (que terminaría vendiendo a Johnson & Johnson), lo cual le dio oportunidad de seguir desarrollando proveedores, pero ahora con incidencia en los productos. En 1998 pasaría a Philips Telecomunications, que acababa de desembarcar en el continente trayendo los teléfonos celulares de segunda generación. Esta nueva posición como ingeniero de campo le da la posibilidad de trabajar en distintos países de Sudamérica, como Colombia, Venezuela, Chile o la Argentina. En diálogo estrecho con los clientes finales, su objetivo era “ver cómo hacer las mejoras, entendiendo los problemas del mercado, y retroalimentando a los diseñadores”. Poco más de un año después trabajaría para General Electric, ahora en el área de plásticos, contribuyendo en el desarrollo de moldes de inyección. “Esto me llevó a vivir dos años en China”, agrega Solís.
Fue en estas cuatro compañías que Solís desarrolló su experiencia y, particularmente en Sony, asimiló la cultura del Lean Manufacturing (más conocida como el Sistema de Producción de Toyota), desarrollado en Japón y fuertemente orientado en la modificación de hábitos de trabajo. “Al llegar a General Electric, ellos empleaban otra metodología, de origen norteamericano, que es Six Sigma”, recuerda Solís, poniendo el acento en el contraste de ambas culturas. “Estas experiencias en el Extranjero me marcan como ingeniero. Después de regresar a México, en 2001, empiezo a trabajar en otras empresas. Recién en 2007 sale la oportunidad de convertirme en consultor, y allí trabajo con otros consultores, hoy reconocidos en toda la región, para desarrollar la marca Lean Six Sigma Institute”.
Entre 2008 y 2009 le tocará colaborar en la proyección de dos plantas en los Estados Unidos. Y será durante el tiempo libre de estas actividades que revisará la bibliografía relacionada Lean Healthcare. A su regreso a México se convertirá, sin quererlo, en profesor del Tecnológico de Monterrey (ITESM-GDL) y será allí donde empieza a ejecutar proyectos en Hospitales. “Esto me abre la puerta para que en 2012 yo llegue al hospital más importante del Pacífico en México, que es el Grupo Hospitalario San Javier, a darle asesoría. Después de un año de consultoría y de formar a toda la organización en la implementación del Lean Healthcare, me ofrecieron el puesto de Director General Adjunto. Ahí empezó mi trabajo en el mundo de los hospitales”, resume el consultor.
Como dato anecdótico, unas semanas antes de que Solís fuera contratado por Grupo Hospitalario San Javier, él ya había intentado ofrecer sus servicios a la entidad en calidad de consultor independiente. “Necesitamos a alguien con más experiencia, que tenga más reconocimiento”, le habían respondido. Al poco tiempo, el Tec de Monterrey lo convocaría, precisamente, para ese mismo trabajo. “Terminé, dos semanas después, frente a la persona que me había dicho que iba a buscar otro profesional que sí supiera”, recuerda el consultor con satisfacción.
"Después de un año de consultoría y de formar a toda la organización en la implementación del Lean Healthcare, [desde el Grupo Hospitalario San Javier] me ofrecieron el puesto de Director General Adjunto. Ahí empezó mi trabajo en el mundo de los hospitales”.
¿Por qué Lean Healthcare?
Fue en 2012 que Solís verificó el atraso mayúsculo que presentaban los hospitales en sus Administraciones. “Estimo que ese atraso era, por lo menos, de veinte años respecto del resto de las buenas prácticas en todas las demás industrias. Se habían quedado en el olvido. Aún sigue esta brecha porque los médicos tienen una información enfocada en la parte clínica, no en la parte administrativa. No son buenos administradores, no tienen pensamiento estratégico, no saben controlar el dinero, no saben de costos…”
A esto se suma otra circunstancia que Solís resume en una frase: “Siempre se dice que los buenos financieros no están en los hospitales”. Adicionalmente, destaca el consultor; “el 95% de los hospitales son empresas familiares. Eso le da a todo una connotación muy especial, porque el desarrollo y las decisiones van a involucrar a la familia. Esto genera burocracia, y los valores familiares afectan a la toma de decisiones”.
El otro punto que destaca Solís es que, en general, los médicos no están formados para trabaja en equipo. “Están bien entrenados para trabajar de forma individual y resolver problemas de salud”, define. Esta forma de trabajo, llevada al campo de la Administración, no funciona: genera conflicto. El consultor recuerda que hoy, las principales cadenas hospitalarias en México tienen prohibido contratar médicos para la Dirección General.
Solís cree que, para cumplir con su misión, hoy los hospitales deben incorporar nuevas herramientas y, acaso, un abordaje que venga más del lado de la Ingeniería. “Los médicos tratan de solucionar los problemas con las herramientas que tienen, por eso no evolucionan. Pero tampoco se abren a nuevas herramientas”. No es raro que, cuando Solís es recibido, le pregunten: “¿Qué hace un ingeniero en un hospital?”.
En este contexto, Solís explica: “Tenemos un enfoque estratégico distinto, ponemos foco en el negocio, en la rentabilidad. Pero además ponemos el foco en tener mejores prácticas, en la prevención que disminuya el gasto y que garantice la seguridad del paciente”.–
"Los médicos tratan de solucionar los problemas con las herramientas que tienen, por eso no evolucionan. Pero tampoco se abren a nuevas herramientas”.
Activando el motor de la innovación
El concepto de Lean Healthcare proviene de una filosofía de administración enfocada en la minimización de residuos y la optimización de procesos. Originario del sistema de producción de Toyota, este enfoque se ha adaptado al entorno clínico para mejorar la eficiencia y la calidad de la atención médica. Lean Healthcare busca implementar una cultura de mejora continua que prioriza el valor desde la perspectiva del paciente, reduciendo así tiempos de espera, costos innecesarios y aumentando la satisfacción de los usuarios del servicio de salud.
La seguridad del paciente es una preocupación central en el sistema de salud. Errores médicos, infecciones hospitalarias, y retrasos en la atención pueden tener consecuencias fatales. Al aplicar los principios de Lean, los centros de salud buscan reconstruir sus procesos con un enfoque claro en el paciente, asegurando que cada paso agregue valor y contribuya a una atención más segura y efectiva.
Los beneficios de Lean Healthcare en la seguridad del paciente incluyen:
- Atención Personalizada. Permite adaptar los procesos a las necesidades de cada paciente, reduciendo riesgos de tratamientos inadecuados y aumentando la efectividad de los cuidados.
- Transparencia en los Procesos. Lean fomenta la transparencia y la comunicación clara, lo que ayuda a evitar errores de medicación y procedimientos al facilitar un mejor entendimiento entre el personal y el paciente.
- Predictibilidad. A través de la estandarización de procesos, Lean Healthcare ayuda a establecer un entorno predecible y controlado que minimiza la variabilidad, contribuyendo así a la seguridad del paciente.
- Reducción de Tiempos de Espera. La agilización de los flujos de trabajo lleva a una reducción en los tiempos de espera, lo cual es vital para tratamientos urgentes y mejora los resultados clínicos.